ESPECIAL.- Llenar tobos durante la madrugada, trasladar agua desde otros sectores y racionarla para las labores del hogar se han convertido en la rutina diaria de las familias de Bellas Artes, en Acarigua. Luego de más de seis meses sufriendo un servicio intermitente que en ocasiones se interrumpe hasta por dos días consecutivos, los habitantes dependen del uso de bombas de extracción en horas nocturnas para lograr abastecerse.
A la falta contante del recurso hídrico se le suman las altas temperaturas y los cortes de energía eléctrica, escenario que afecta de manera directa la salud y calidad de vida de niños y adultos mayores. «Nos estamos enfermandos de tanto cargar peso para cocinar, bañarnos, lavar y bajar las pocetas», manifestó Winser Duin, residente de la zona, al reflejar el agotamiento físico que enfrenta la comunidad.
Ante esta contingencia, los afectados esperan el cumplimiento de las promesas gubernamentales sobre la puesta en marcha de un nuevo pozo ubicado en el estadio de béisbol de Los Cortijos. Representantes de la Hidrológica de Portuguesa informaron a los voceros comunales que los trabajos se encuentran en su fase final, por lo que estiman su inauguración para los próximos días con el fin de solventar la problemática en los sectores vecinos. /Noticias24horas

